Saliendo de la Burbuja

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Mandato femenino: cuidar la figura Marzo 18, 2009

Archivado en: Uncategorized — saliendodelaburbuja @ 7:50 pm
Con el agregado de semillas de sésamo

Con el agregado de semillas de sésamo

Desde que me faltaban 3 meses para festejar mis ansiados 15 años, puedo decir que mi silueta cobró una real imagen en mi mente. No era gorda, pero tenía mis lindos kilos demás. En ese entonces, yo decía que mi mayor placer en la vida era comer. Deglutía con gusto y sin vergüenza alfajores de tres capas, 2 o 3 platos de ravioles, masitas Variedades, en fin, cualquier cosa que me pusieran en la mesa. Si bien observaba a mis amigas y evidenciaba con raciocinio que sus panzas eran chatas y la mia con formas en graciosa sucesión (cual catarata), no se puede decir que tuviese un trauma. Al contrario, hasta tenía mis enamorados que me querían como era.

Pero el destino, o como sea que suceda, quiso que me tranformase en una mujercita más estilizada. Con recomendación de mi Mamá y su certero consejo de “hay que comer de todo, pero en su justa medida” llegué a mi fiesta bastante más flaca y ágil. Así, en el correr de ese año adelgacé hasta tener mi peso actual, es decir, normal. De a poco fui abandonando los alfajores, las masitas, y las fui reemplazando por simpáticas galletitas de salvado.

Lo curioso del caso es que no sé si la vida sana me enajenó o qué pero ahora las galles me encantan, las verduras son mi plato predilecto, las frutas la mejor opción, y el agua la mejor bebida. ¿Qué sucedió en el camino? Calculo que el verme realmente mejor hizo que persistiera en abandonar esos hábitos de llenar con comida otros vacíos. De todas formas, lo realmente llamativo es que todo eso no hizo que me sintiera más segura conmigo misma. Recuerdo claramente que me sentía muy bien con mi aspecto y confiaba en que mis encantos eran atractivos. Por supuesto, hoy miro las fotos y pienso ¡qué horror! pero en su momento me sentía perfecta. Es eso lo que quiero resaltar. Más allá de que hoy en día me felicite por mantener una silueta medianamente armoniosa, la seguridad en una misma trasciende cualquier peso, moda, estilo, etc.

Hoy con 24 años traslado el peso a la intelectualidad. Ser más o menos inteligente o perspicaz no va a hacer que me sienta mejor con quien soy. Lo interesante es que, aunque sea cierto de que con lo años nos volvemos más sabios, uno puede aprender bastante también de la simpleza y autenticidad de otrora.

 

Lo admito, soy cursi Noviembre 8, 2008

Archivado en: Uncategorized — saliendodelaburbuja @ 9:20 pm

Mi vida transita a diario por una seguidilla de acciones tan mecánicas y reiterativas que la cotidianidad se transforma en algo insoportable, aún a pesar de que me brinde cierta seguridad. Sin embargo, el momento en el cual creo que estoy próxima a enamorarme me transformo en una persona tan pero tan cursi que termino riéndome de mi porque rozo la estupidez. Yo sé que esto no me sucede sólo a mi, pero muchos no se atreven a admitirlo.

En momentos como éstos, antes de que acabe en decepción (esta sería una oportunidad para creer en la Divina Providencia y pedirle que se me de todo lo que ansío), me vuelvo una fanática de Ricardo Montaner, Celine Dion, Sin Bandera, los escucho al máximo y canto a rabiar. También, y más de uno a mi alrededor lo nota, se me estampa con fibrón indeleble una sonrisa idiota que no me deja siquiera enojarme. Es un estado sumamente tonto, pero tan bello, tan mágico, con tanta esperanza.

En fin, sólo quería compartirlo, porque en estos días que corren estoy feliz, cursi pero feliz. Ah! y por las dudas, si sirve algo, rezo un poco.

 

La sociabilidad profesional Octubre 25, 2008

Archivado en: Uncategorized — saliendodelaburbuja @ 12:47 pm

No me gusta generalizar, no me parece que sea justo tampoco, pero sí observo, a mi entender, determinadas tendencias en temas de los más diversos. En este caso me gustaría comentar aspectos que he observado en la sociabilidad del mundo que llevo conocido (muy pequeño por cierto, pero, vuelvo a repetir, son apreciaciones personales).
Mi ingreso a la Universidad, hace ya cinco años, fue todo un acontecimiento en mi vida, y tomé por natural las actitudes “profesionales” de mis profesores, sintiéndome, obviamente, como una ignorante absoluta, pero normal de ser así me decía. Con el correr de los años, y mi crecimiento consecuente, comencé a tomar conciencia de que las posiciones docente-alumno no necesariamente implicaban un menosprecio de este último. Así, noté que la soberbia que recorría los pasillos no tenía justificativo. En fin, todo llega a su final, y ya casi que las actitudes despreciables de algunos no me afectan, es más, las tomo con gracia; “pobres, los quiero ver fuera de este edificio, en la vida diaria” es mi lema de hoy, a pesar de ver la transformación de varios de mis compañeros en sujetos pedantes y despreciables (¿se olvidaron de cuando eran sólo unos cachorritos temerosos?)
El tema es que, la formación profesional parece provocar una visión cerrada y estructurada del mundo, y, en el mundo en el que me he movido hasta ahora, una falta de simpleza y humildad odiosa. No digo con esto que defiendo la idea del salvaje bruto pero feliz, no, nada más alejado. Pero me parece que hay que ser un poco más sincero.
A veces pienso que es el entorno en el que me muevo, que tiene tan poco reconocimiento social que sólo les resta tomar posiciones de poder dentro de las paredes de sus instituciones para sentirse un “poquito respetados”, mientras el resto del mundo se maneja con cuestiones más mundanas y concretas.
Es más sencillo, desde mi visión, ponerle una sonrisa a la vida, ir por la calle tranquila y compartir opiniones. Y no digo con esto que me resulte fácil. Es a lo que aspiro.

 

Sentido de comunidad Octubre 24, 2008

Archivado en: Uncategorized — saliendodelaburbuja @ 3:00 pm

Algo que me sucede con bastante frecuencia es circular por la ciudad y tener una cierta “sensación de comunidad”. Me explico, soy una persona muy pensativa, demasiado quizá, y por una característica natural en mí, todo me lleva a la reflexión, aún las pavadas más pavas. Así, lo que me acompaña a diario en mis actividades es esta sensación que pasaré a describir. Me levanto a la mañana, miro lo que asoma del día y pienso “más de uno debe estar como yo, pensando qué ponerse en estos días que inician fresco y llega mediodía y te cocinás con lo que llevás puesto”. Sigo, salgo a la calle y cuando algún auto o medio de transporte cualquiera sigue mi trayecto un tramo considerable, lo tomo como un compañero de ruta, que pertenezco al grupo “de los que se dirigen al centro”. Je. Salgo de clases tarde, mientras me dirijo a casa y la ciudad está en penunbras, miro a la gente pasar y pienso “éstos están como yo, deambulando como yo, deseando volver al hogar”. A veces se torna insoportable todo esto, pero en ocasiones especiales como el 15N, cuando todos se ven afectados en alguna medida (¿a quien no perjudicó esa pedrea inolvidable?), me reconforta saber que, más allá de ser momentos difíciles, todos estamos unidos en algún punto, conformanos una comunidad de algo: “los rosarinos que recibieron lluvia de piedras inmensas el 15 de noviembre”. Leo lo que llevo escrito y hasta a mi me parece una estupidez lo que digo, pero no sé si alcanza a entenderse. Bueno, yo me entiendo je. Quizá sea que en algún sentido me siento sola y necesito pensar en que otros me acompañan aunque ni sepan que estoy ahí. Ouch…esto viró hacia reflexiones existenciales. Basta

 

Empezar de Cero Octubre 10, 2008

Archivado en: Uncategorized — saliendodelaburbuja @ 10:45 pm

¿Se han preguntado cuántas veces en la vida una/o tiene que empezar algo de cero? Naturalizamos tanto nuestra vida, que cuando algo finaliza y tenemos que empezar de cero otra etapa nos cuesta terriblemente. Está bien, esto no es casual. Me encuentro a un peldaño de acabar una carrera universitaria. Y si…no saben la de movilizaciones internas que esto me produce. Tal es así que, ahora, de repente no quiero hacer nada. Es decir, no quiero ni tocar un libro en el resto de mi vida. Y eso que me falta terminar mi Seminario, cosa nada sencilla de acabar.

Ahora resulta que tengo que empezar de cero una nueva etapa. La vida es así, OBVIO, no descubro América ni la máquina que produce oro, pero esto, de momento, me tiene la mente en otro lado. Me he vuelto torpe. Rompo cosas, descubro que amo planchar la ropa (ja!), que puedo ser excelente repostera, que puedo hacer mil y un trámites. Puf…es como si hubiese pasado 5 años encerrada en un frasco. Aunque la metáfora es casi cierta, bastante.

En fin… y ahora dispongo del tiempo que siempre quise (el que podría haberme dado también, por supuesto) para hacer estas cosas, escribir en un blog, actividad que he iniciado muchas veces y que otras tantas renuncié. Siempre, por el estudio. Ahora que “no estudio más” vuelvo al mundo cibernético, aunque debería de ser una vuelta al mundo real. Pero eso lo trato con mi Psicóloga, ja!